Mostrando: 1 - 5 de 5 RESULTADOS

¿Qué es amarte?

Amarte es tener claro que tú eres la persona más importante de tu vida y que eso no te hace una persona ni mala ni egocéntrica. Porque cuando tú te abandonas y volcas tu vida en función de otra, te sientes perdida, desconectada y empiezas a buscar en los demás lo que tú no te estás dando a ti misma.

Por eso es que cuando no te das a ti misma lo que necesitas, comienzas a generar relaciones de dependencia.

Porque en el momento en que decidiste (consciente o inconscientemente) poner a otro o a otros por encima de ti, empezaste a crear un vacío en tu interior, al dejar de atender un aspecto o área de ti vida que nadie más va a poder atender o llenar por ti.

Hoy te quiero compartir unas preguntas para que descubras como va tu amor propio:

¿Reconoces tus éxitos y lo mucho que si has logrado hasta este momento en tu vida?

¿Te exiges perfección y cuando te equivocas te tratas con dureza y te reprochas o te tratas con compasión y te permites equivocarte?

¿Crees que siempre tienes o tienes que tener la razón?

¿Sientes la necesidad de que con frecuencia tu pareja o seres queridos te digan o te demuestren que te quieren?

¿Cuánto tiempo te dedicas a diario a ti, a hacer algo que disfrutas y que es por ti y para ti? 

¿Cuándo otra persona opina algo diferente te sientes herid@ o atacad@?

¿A que sientes que le das más importancia en tu vida, a tu opinión o a la de los demás?

¿Cómo es tu dialogo interno, empoderante o un juez implacable? ¿Cómo te sientes al mirarte al espejo?

Recuerda que amarse es:

-Recordar que tú eres la persona más importante de tu vida y que eso no es ser una mala persona.

-Reconocerte única y que como tú no hay dos. Que nadie es más ni menos que tú. Que al final todos solo somos.

-Hablarte a ti misma con amor.

-Ser sincera y honesta contigo misma

-Reconocer y abrazar todo lo bueno y lo no tan bueno que hay en ti.

-Reconocer que equivocarse no es malo, porque a la final no hay error, todo es aprendizaje, y sino no te perdonas a ti primero, difícilmente vas a poder perdonar a los demás. La culpa es una de las emociones que más bloqueos genera a la hora de avanzar.

-Elegir rodearte de personas con quienes te sientes valorada, que te apoyan en tu crecimiento y que te hacen bien.

-Aprender a ser asertiva, esto es, aprender a poner límites sin sentirte una mala persona por ello.

-Ser paciente contigo y con los procesos que estas atravesando. Porque el querer resultados inmediatos o el no saber lidiar con la incertidumbre solo te traerá sufrimiento.

-Vivir desde la gratitud.

-Darte lo que necesitas. Hacerte cargo de ti, de lo que te duele y de hacerte feliz.

Si esto es algo que te gustaría mejorar en tu vida, mi proceso «Expande tu Amor Propio y Conviértete en la Protagonista de tu vida», es para ti. Allí te acompañare de manera personalizada a expandir tu amor propio y merecimiento para que puedas tener relaciones sanas, conscientes y como te mereces.

Activando tu Merecimiento

Colectiva e individualmente hemos estado atravesando por un movimiento interno profundo. Hemos venido sintiendo como que hay partes, versiones, identificaciones que están muriendo dentro de ti. Quizás nos habíamos identificado con un rol, con una relación, con un empleo, pero resulta que ahora no está, bien sea porque así lo decidimos o porque simplemente pasó, pero lo cierto es que se siente un vacío, una pérdida. 

Tranquila, es mientras todo se vuelve a reorganizar y quizás esa reorganización no sea para que todo vuelva a ser precisamente como antes y eso duele o por lo menos incomoda, pero te puedo asegurar que, si se está dando para tu bien más elevado, para tu crecimiento.

Por eso, en este artículo he querido hablarte del merecimiento, porque sé que te va a ayudar a transitar esta reorganización y ese vacío.

El merecimiento es tomar consciencia de ese don interno. Es permitir que tu sabiduría interior reconozca el merecimiento en ti y se transforme en un estado interior de paz y felicidad. 

¿Cómo? Alineando tus pensamientos, emociones, palabras y acciones. Y esto está directamente relacionado con la mentalidad positiva, con el agradecimiento continuo, con valorar absolutamente todo lo que tienes, agradecer por todo lo que tienes, agradecer por lo que deseas, porque de esa manera estas aceptando que ya está dentro de tu campo cuántico y que es una realidad en tu vida.

Si tu anhelas, deseas, necesitas, pides amor, salud, dinero estas demostrando una carencia de que no tienes aquello que deseas y de esa manera por ley de correspondencia el universo te va a dar más de esa carencia. Por eso, cuando agradeces por todo lo que tienes, es que el universo te da más de eso que estas agradeciendo

El merecimiento es recordar la maravilla que eres y actuar de acuerdo a ello. Y para eso hay que dejar la queja, la víctima, la necesidad. Recuerda que siempre podemos elegir sentirnos merecedoras, tener tanto como deseamos, tener una vida feliz, pero solo si no estamos apegadas a su resultado y no es nuestro único propósito

Recuerda que tu propósito no es ser merecedora del amor de una persona. Sino reconocerte merecedora del amor por ti misma y te puedo asegurar que ese es el mejor amor de todos, que una vez que te ames, todo el amor del universo va a estar a tu disposición porque abras conectado con la fuente de amor que tú misma eres.

La clave no es necesitar, es agradecer, es valorar.

Hoy quiero enseñarte las palabras claves del Ho Oponopono. LO SIENTO. TE AMO. PERDON. GRACIAS.

Son palabras poderosas, que denotan humildad, reconocimiento, ganas de sanar y un profundo amor

Cuando decimos LO SIENTO, estamos reconociendo que algo ingreso a nuestro sistema, que hay algo distorsionado del amor, y que tomas 100% responsabilidad de lo que te corresponde y que al pronunciarla estas afirmando que deseas soltarla y dejarla ir.

Cuando decimos PERDÓN, no le estas pidiendo perdón a la divinidad o a otra persona, te pides perdón a ti por haber contribuido a crear con todo lo que hay en tu interior (consciente o inconsciente) esa situación que te está incomodando o doliendo, y que aquí entre nosotras, es para aprender siempre, no es para castigarte o lastimarte, pero que quizás no lo puedas percibir de esa manera en este momento, y que entonces por esos pensamiento, sentimientos, emociones, sensaciones que estas sintiendo, por esa realidad que no te gusta y que contribuiste a crear, te pides PERDÓN, y eso hace que se empiece a corregir desde la humildad esa situación.

Cuando decimos GRACIAS, estás diciendo gracias por estar aquí y tener la oportunidad de limpiar, sanar y borrar eso que no me gusta. Confiando que lo que sucede después está determinado por la divinidad. Así es como, lo entregas en agradecimiento y lo sueltas.  

Cuando decimos TE AMO, estamos abriéndonos a comprender que, amando esa situación, ese dolor, esa persona, es la mejor forma de transformarlo en algo positivo porque el amor es todo lo que existe, todo lo que en verdad somos.

Nosotros somos seres que por naturaleza vinimos a amar. Lo que tenemos es que recordar como amarnos, para que el amor que damos sea cada vez más puro y transparente, libre de distorsiones (apego, dependencia, celos, sufrimiento, etc)

Y es que no podemos amar a otra persona, si no comenzamos con nosotras mismas. Por eso decimos TE AMO y te lo estás diciendo a ti misma, pues al amar esto que te está sucediendo y verlo como una oportunidad de trascenderlo y reconocer la luz que eres, estas sanando.

Ahora toma una respiración profunda. Inhalando por tu nariz. Exhalando por tu boca.

 Valora cada gota de aire. 

Conecta con la inmensidad de la vida que esta en este momento recorriéndote. 

Conecta con el plan de tu alma, con tu misión, con tu propósito. No viniste a sufrir. Viniste a ser luz, a ser feliz, a dejar una huella única y que solo tú puedes dejar en este mundo.

Viniste a serlo todo, a experimentarlo todo y antes de recordar quien eres, vas a probar todo lo que no eres. Mira esta experiencia humana como un proceso, un maravilloso proceso de descubrir quién eres en realidad, donde hay supuestos errores y decisiones continuas que tomar y que van dirigiendo ese descubrirte.

Recuerda, el poder que tienes, si algo no te gusta, tienes el poder de cambiarlo, de elegir diferente, de resignificar, de realinear, de corregir distorsiones y de volver siempre al amor, porque eso es lo que eres. Ese el libre albedrio que se otorgó para elegir, para decidir. Cada día tienes la oportunidad de volver a elegir, valora eso, agradécelo y elige lo más amoroso para contigo.

Agradécete el estar aquí y ahora leyendo esto, conectando contigo, abriendo tu mente a nuevas posibilidades y percepciones más empoderantes y amorosas. Conectando con tu esencia divina.

Suelta la necesidad, el control, el miedo. Recuerda que no estás sola, alrededor tuyo hay machismos seres de luz guiándote, esperándote a que los llames, a que les des permiso de obrar sus milagros en tu vida, pero tienes que dar el permiso (libre albedrío). 

Suelta la terquedad, la obsesión, la obstinación de que todo tenga que ser como lo quieres o con quien quieres, porque ¿Qué tal si lo que te espera al soltar, es algo mucho mejor de lo que tu mente limitada podía imaginar?

Ríndete a tu ser esencial y así vas a descubrir por qué y para que estas acá y vas a poder disfrutar una enorme paz, plenitud y felicidad.

Empecemos reconociendo nuestro merecimiento y para eso te voy a dejar unas afirmaciones que te van a apoyar. Dilas en voz alta:

Me libero y disuelvo todas las limitaciones del pasado. Me libero de las limitaciones impuestas por mis padres, mis ancestros, mis maestros y por la sociedad. Los amo y me doy permiso de ir más allá.

LO SIENTO. PERDÓN. TE AMO. GRACIAS.

Mi nueva forma de pensar se convierte en nuevas experiencias positivas. Merezco recordar la luz y el amor que soy. Merezco recordar quien soy.

LO SIENTO. PERDÓN. TE AMO. GRACIAS.

Merezco vivir cómodamente y prosperar en todas las áreas de mi vida. Merezco alegría y felicidad.

LO SIENTO. PERDÓN. TE AMO. GRACIAS.

Mi vida refleja el bien y solo el bien recibo a cambio. Siempre trabajo con y para personas maravillosas.

LO SIENTO. PERDÓN. TE AMO. GRACIAS.

Soy responsable de la manera en la que vivo mis experiencias. Reconozco que la realidad es neutra, por eso elijo vivir desde el amor.

LO SIENTO. PERDÓN. TE AMO. GRACIAS.

Resuelvo sin esfuerzo cada situación, escogiendo pensamientos y creencias que me apoyan amorosamente.

LO SIENTO. PERDÓN. TE AMO. GRACIAS.

El bienestar es el estado natural de mi cuerpo. Merezco salud.

 LO SIENTO. PERDÓN. TE AMO. GRACIAS.

Mi vida es un gozo. La mente divina me guía hacia el logro de mis objetivos. Dejo todo control en manos de mi ser superior. Estoy en paz conmigo y con la vida.

LO SIENTO. PERDÓN. TE AMO. GRACIAS.

GRACIAS. GRACIAS.GRACIAS.

HECHO ESTA. HECHO ESTA. HECHO ESTA.

Recuerda hacer estas afirmaciones con constancia. El camino del amor propio es eso, un camino en el que se avanza paso a paso, día a día. Y el que estés acá, significa que te estas empezando a amar, que estás dando un paso en este camino y celebro el que este aquí.

Con amor,

Maria Carolina

Si quieres transformar tus creencias limitantes, romper con patrones de repetición, enamorarte de ti misma y darte lo que has buscado afuera, en mi programa de acompañamiento personalizado «Expande tu amor propio y conviértete en la protagonista de tu vida», te enseño paso a paso como lograrlo.

Desbloquéate soltando la culpa

Quizás sientes que has trabajado mucho en tu interior pero que aún no consigues manifestar en tu realidad eso que deseas.

A veces creemos que hemos trabajo mucho en nuestro interior y que no se manifiesta eso que deseamos porque tenemos “mala suerte”, en lugar de pensar que tal vez aún nos queda trabajo por hacer, que por cierto es una constante en este camino de amor propio y que te recuerdo no hay nada de malo en tener cosas por sanar o en que no tengas todo resuelto en tu vida, eso hace parte de esta experiencia humana y está bien reconocerlo con humildad.

Por eso hoy te invito a alinearte con la coherencia entre tu corazón y tu mente (tus pensamientos). Pues la incoherencia entre lo que piensas, lo que sientes y lo que hablas o accionas, es mucho más peligrosa que la “mala suerte”. 

Por eso cuando estas alineada con la coherencia te sientes en paz y con mucha más claridad mental y puedes transitar más fácilmente los retos que se presentan.

¿Cómo? Empezando por soltar la culpa y el miedo, que bloquean todo lo bueno que te mereces.

Así que mientras lees este artículo, siente como con cada exhalación vas soltando y dejando ir:

El miedo

A brillar

A ser vista

A hablar tu verdad

A expresar tus necesidades

A las opiniones de otros

Al fracaso 

Al que dirán

A no ser suficiente

Suelta la creencia de que otros se pueden aprovechar de ti

De que no perteneces

Perdónate por todas las veces:

En las que no supiste defenderte

En las que no supiste expresar tus necesidades

En las que crees que lo hiciste “mal”

Date el permiso para liberar tu voz y tu útero

Suelta las creencias alrededor de tu cuerpo físico

Las creencias de que eres una víctima y que no tienes poder

Suelta la culpa:

Por establecer límites claros

Por hablar tu verdad

Por ser clara con tus necesidades

Por decidir escoger una vida distinta

Por entregarle a tus padres y exparejas sus cargas y energía de vuelta

Por ya no querer solucionarle la vida a otros y ahora ocuparte de ti

Suelta la culpa que te ha llevado a bajar tu luz para hacer que otros se sientan mejor 

Suelta por completo el patrón de la culpa y del sufrimiento

Hoy suelta y deja ir todo esto que te pesa, que te drena, que te impide amarte y sentirte merecedora de todo lo bueno. Ya fue, ya pasó, solo seguirá existiendo si lo sigues cargando.

Toma una respiración profunda. Y….

Deja que ahora este espacio vacío se llene de valentía: 

Para hablar tu verdad con claridad

Para establecer límites sanos

Para cerrar puertas cuando necesitas cerrarlas

Para irte de un espacio que ya no es para ti

Para abrirte a nuevas relaciones y experiencias

Para abrir puertas y lanzarte a lo desconocido

Para recuperar las riendas de tu vida

Siente como el amor, el perdón y la compasión te abrazan.

Siente como se disuelven las memorias de esos momentos en que te has herido, en que te has olvidado de quien eres y de lo mucho que vales.

Siente la confianza en ti misma y de que tú conoces tu camino mejor que nadie.

Siente como ahora eres coherente entre lo que piensas, sientes y deseas.

Recuerda que eres suficiente y que es seguro sentir todas las emociones y permitirlas que fluyan a través tuyo. Es seguro ser feliz, tienes derecho a ser feliz. Tienes derecho a recibir y a entregar amor. Tienes derecho a soñar y a manifestar tus sueños.

Respira profundo y siéntete. Esta eres tú, esta es tu energía, amor y luz. Prométete recordar cómo se siente ser tú, como se siente ser esa niña interior que ama jugar y sentirse libre.

Con amor,

Maria Carolina

Si quieres ir más profundo y trabajar esas creencias limitantes que han estado alimentando el miedo y la culpa en tu vida y con ello apagando tu brillo y bloqueando tu merecimiento y el amor, en mi curso La Magia del Amor Propio te enseño como lograrlo y mucho más.

¿Por qué es fundamental reconectar y sanar tu niña interior para tener relaciones sanas y conscientes?

La forma en la que aprendimos a relacionarnos con nuestros padres o con quienes fueron nuestros cuidadores influye mucho en nuestras relaciones de adultos.

Desde nuestra infancia hemos venido desarrollando ciertas estrategias para sentirnos amadas, valoradas, reconocidas, aceptadas y merecedoras. Estrategias que de una u otra forma nos sirvieron en la infancia pero que de adultas nos tallan, nos duelen, nos mantienen calladas, mendigando amor, generando apegos, repitiendo patrones incluso idealizando o saboteando nuestras relaciones sin darnos cuenta.

Puede ser que en tu infancia creciste aprendiendo a anteponer tus propias necesidades porque debías cuidar a otros y no aprendiste a ser tú la prioridad y con ello te fuiste volviendo una persona complaciente creyendo que esta es la única forma de recibir amor o atención.

Quizás en tu infancia aprendiste que solamente cuando tenías éxito era que te sentías vista, valiosa y/o amada y con ello has asociado tu sensación de merecimiento a lo que manifiestas externamente (logros, status, éxito profesional) habiendo desarrollado perfeccionismo y autoexigencia, pero en el fondo con una sensación de insuficiencia.

En esos momentos en los que la niña se sintió en su interior que era poco amada, abandonada, rechazada, humillada, ignorada, no valiosa etc., se generaron conclusiones/creencias limitantes que fueron guardadas en el inconsciente mediante emociones.

Por lo tanto, hay una parte de cada persona adulta que continúa siendo niño.

En consecuencia, mientras esa creencia limitante no sea llevada a la consciencia, esa parte continúa haciendo las mismas deducciones emocionales e inconscientes, que hacia la niña y repitiendo patrones y relacionándose con personas similares hasta que la haga consciente.

Por eso, cuando te abres a hacerla consciente, te podrás encontrar con cosas como:

  • Comprender que no hay porque obsesionarse por ser especial y diferente para crearse una identidad que te garantice el amor, la valoración y la aceptación de los demás.
  • Comprender que esa necesidad de perfección solo conlleva frustración, resentimiento y enojo.
  • Comprender que no se puede huir eternamente de tu realidad interna, para nunca sentir dolor o tristeza, pues estas te acompañaran siempre que estén en su interior y sin gestionarse.
  • Comprender que no tienes que obsesionarte por ayudar a los demás para que estos te retribuyan tu ayuda en forma de amor y cariño o para sentirte digna de amor.
  • Interiorizar que el afán por entregarse exageradamente a los demás te convierte en una persona dependiente y desconectada de tus necesidades más profundas.
  • Elegir ser tu propia madre y tu propio padre al vivir desde tu adulto responsable y no desde tu niña herida.
  • Entre muchas otras.

Lo importante aquí es entrar a resignificar esas maneras poco sanas con las que aprendiste a sentirte valiosa, importante y merecedora de amor. Pues, aunque lo creas o no, es tu niña interior quien ha estado eligiendo a tus parejas para que sanes tus heridas. O es que acaso no has preguntado, pero sí sé que esa no es la persona que deseo para mí, ¿De donde viene este apego tan infantil con esta persona, ese capricho? ¿Por qué hago ese show de celos tan infantil?

Si esto es un tema que te gustaría trabajar, quiero que sepas que es uno de los procesos principales que trabajamos a profundidad en el Proceso Transforma tu Vida.

Hablemos de la energía femenina y masculina

En el ámbito laboral has desarrollado cualidades admirables, tal vez un espíritu competitivo, estratega, disciplinado, mental, fuerte y retador que te ha llevado a alcanzar tus metas profesionales. Quizás te has acostumbrado a justificar o argumentar todas tus acciones y estrategias y la obsesión porque todo salga perfecto te ha llevado a brillar.

Sin embargo, esas características que nos han hecho tan exitosas en el trabajo hacen que fluir armoniosamente en una relación de pareja sea complicado. Y a mí me pasó, porque yo no sabía soltar el control. Y no sabía soltar el control porque con las creencias que me había formado de lo que yo debía ser, de como debía comportarme y de como debía ser una relación de pareja me habían llenado de miedo, me habían acorazado y hecho proyectar como una mujer maravilla que no necesitaba de nadie y con esto me había desconectado de mi energía femenina, de esa energía receptora, vulnerable y suave, para vivir mis relaciones de pareja desde la energía masculina como lo hacía en mi ámbito laboral.

Cuando trabajé en equilibrar la femenina y masculina en mi vida. Reconecté con mi energía femenina, y me di el permiso encarnarla en mi relación de pareja sin dejar a un lado esas características que me habían traído éxito profesional (que son energía masculina)

Porque para que una relación de pareja funcione, las energías femenina y masculina deben atraerse, debe haber un equilibrio de polaridades y que se pueda establecer una conexión a nivel sexual, emocional y mental.

Pues bien, la conclusión más importante de todo esto, se trata es de que te conozcas tanto que sepas cuáles son esas características que te han llevado a ser exitosa laboralmente pero que definitivamente en tu ámbito de pareja son un obstáculo a superar y que han ocasionado en tu vida situaciones como:

  • Sientes que atraes hombres inmaduros emocionalmente
  • Crees que tu independencia y éxito profesional intimidan a los hombres
  • Te sientes mejor dando que recibiendo
  • Sientes que los hombres no se enamoran de ti o no se comprometen contigo
  • Eres tu quien termina pagando, invitando y dando regalos para “enamorar”
  • Experimentas conexiones mentales con los hombres, pero no emocionales
  • Terminas siendo la madre de tus parejas

Si esto es un tema que te gustaría trabajar, me encantaría acompañarte mediante la sesión “Equilibra tu energía femenina y masculina”.